RSS

No olvides…

04 dic

Son las cinco de la mañana, mi hora nona ha pasado al olvido, está carcomida como el estante vacio en el que deposito mis sueños. Miro la fotografía de mi lado izquierdo, en la mesita de esquina junto al escritorio y la laptop. Veo las mil y un veces que creí pertenecer a una casta de amantes insuperable e inmortal. Veo las mil posiciones que asumí desde que, en el lecho del placer, descubrí que no solo era tuya.

Después de aquella bofetada comprendí que el amor de tu lado era totalmente inexacto a mi lado opuesto. Después de rabiar como animal en celo pude comprender que el hecho de no ser solo tuya corrompía tus formas internas, tu carne de hombre alfa y tus sentidos de macho dominante. Cierro las cortinas y abro mis ojos a tu mundo, toco por última vez tu rostro y olfateo tu sexo buscando algo que no me pertenezca. Tengo que partir, si te dejo es porque tu quieres que no te deje y porque las cosas conmigo no son para la eternidad.

Seis de la mañana y mi dormitorio luce inconforme, mis sábanas abandonadas y mis almohadas se suicidaron decidiendo darle su mejor forma a la inconclusa frialdad del suelo. Siento que te necesito y siento que los necesito. Pienso que es mejor que estés sin mi y pienso que mejor estoy sin ti cuando por dentro estoy muriendo porque a los otros les haces falta tú, como un complemento mío. Estoy descubriendo que no solo era tuya…

Once de la noche. Evito dilatar estas pupilas, evito llorar con dolor, evito respirar en tus lados oscuros. Media noche y me abrazo a tu cuerpo. Te amo, me dices y escucho como el silencio rompe la quietud del momento. Suspiro. Te amo, me repites. Cierro la puerta, Cierro mis ojos…

Te amo, te digo y la habitación está vacía. Hora nona, tocas mis labios con tu frente, muerdes mis senos y golpeas mi vientre. Te amo, te digo y revientas en llanto mientras te acojo en mi regazo. No puedes ser solo mía, me dices, no puedo, te digo. Vierto un poco de sangre en tu boca y mientras te beso respiro tu aliento que de luna en luna me ha dado vida y forma. Desnudo a mi lado no eres diferente a los demás, desnuda contigo soy una más de todas las que tuviste, pero dentro de mi siento tu diferencia, en mi vientre siento tu llama, tu cadencia, tu funesta forma de amarme sin remedio, complejos o tiranías. Ahora somos iguales, con tu peso encima siento tu fragilidad de niño sin madre, de animal perdido en el bosque de la locura, de amante rechazado buscando calma.

No sale el sol, ¿Es día o noche? ¿Acaso importa? Te he dejado morir a mi lado y tu me has dado la vida sin pedir nada a cambio. Te amo, te digo y  sello tus labios con un beso. Muero a tu lado y pienso, quizá, en la mentira que nos une y nos separa y en el amor que siempre estaremos destruyendo y construyendo. Somos seres humanos y la autodestrucción está de nuestra parte, en tanto dejemos que las horas pasen mientras nosotros nos hacemos perennes.

Advertisement
 

Acerca de Mirelia Cano

Journalist, Writer, Dancer
Leave a comment

Publicado por en diciembre 4, 2011 in Blogroll, literatura, mirelia cano, escritora

 

Etiquetas: , , , , , ,

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.