PADAM PADAM!!!

Toco tus dedos adrede mientras busco el encendedor y acaricio sin pedírtelo tu abofeteada mejilla derecha. ¡Padam, Padam!

Sigues contando de esto y aquello y solo siento la neblina entre mis dedos adictos. El frío se acuesta en mi nariz. Estornudo y tu ¡salud! me duele en el alma. Ponme atención mierda!!!  y te miro con ojos de perro solitario hambriento y descorazonado. Aspiras y sigues sin mirarme. ¡Padam, Padam!

Mamá siempre dijo que a veces me gustaba hacer el ridículo para llamar la atención. Bah! quién no lo hace. Pero ni aún así consigo que tu mirada repose sobre la mía. Me preguntas de aquí y de allá y te respondo que nada y que todo y suspiro. Te ríes, yo te miro. Me tocas la chompa ( vaya acercamiento) y te miro. ¡Padam, Padam!

Apaga esa mierda, me dices y te invito otro pucho mientras estúpidamente te hago caso. Silencio, y ahora quién hablará o qué se hablara. Silencio… empiezo a cantar… Padam, padam, padam… y tu risa histriónica y bufonesca  resuena por la sala… Padam, Padam, Padam Cet air qui m`obsède jour et nuit, En un movimiento siniestro e inesperado me envuelvo entre  manos y piernas  bailando a tu lado…Traîné par cent mille musiciens un jour cet air me rendra folle cent fois j`ai voulu dire pourquoi
padam padam, padam…

…me detengo ante un sonido hueco…

Dejaste la habitación, dejaste la habitación y la puerta abierta. He quedado tan quieta que la neblina no se inmuta y entra con fuerza por el balcón, me envuelve…

Adiós, my dear… ¡Padam, padam, padam!

Escribe un comentario