DESCENDIENDO

LLegaste ya a Lima? tengo dos llamadas perdidas de tu celular. Seguro mientras sonaba yo estaba en alguna tortura familiar usual. Quieres saber la realidad? Hoy ha sido un día de mierda para mí, aguanto el llanto como siempre; odio llorar. Pero también odio el dolor que genera en la garganta esa represión. Alguna vez te ha pasado? Sorry que te diga esto pero no tengo a quien recurrir y justo me topé con tus llamadas en mi cel. No tengo amigos. Ahora quisiera uno, que no me diga nada, absolutamente nada, que solo me sostenga en sus brazos, un amigo al que pueda dejar todo el peso de mi cuerpo para ocuparme solo de eso que tanto odio: llorar. Mi mejor amiga, debe estar por algún lugar del mundo con su novio alemán. Obvio, él le debe resultar más interesante que yo.
 
Bueno, disculpa de nuevo por este huayco de tonterias. Olvídalo cuando nos volvamos a comunicar. Necesitaba desahogarme. Gracias, aunque no sé por qué.
 
Besos miles.
 
M. C. ( por si olvidaste mi nombre)

Una respuesta para “DESCENDIENDO”

  1. M.A.V. Dice:

    ¿Cuántos hombres buenos, inteligentes(eso va por mí) excluiste de tu vida por ese imbecil que nunca te amo? Y aún sigues escribiendo de él y para él. Bueno, sabes que igual, siempre quedo yo. Rider on the storm!!

Escribe un comentario