SO UNDER

Septiembre 19, 2008

He decidido respirar desde mis rincones vacíos. Luego de una melancólica retirada, retomo el camino de la siempre frustrante nada. Pasaron, quizá, unos meses… más nada sé. He reposado en ataúdes, altares; he andado sobre vidrios y algodón; supuse que tenía la vida eterna y ahora que me enfrento a ella poco le sé decir.

De mi risa macabra queda solo una figura atizada por la incertidumbre. Y estuve ahí, supe decir una vez, y estoy aquí… más nada sé. Ando soportando el sueño donde nunca se duerme, espiral decadente que reveza en cada respiro. 

He vuelto sé decir, más débil que nunca, quizá. Sigo dormida, sin embargo, nada sé soñar. Heme aquí… sin saber cómo.