No fue un café a media noche, ni hizo falta velas, ni mozo, ni música suave. Quizá hubiera preferido una cena romántica en una noche oculta, sentados uno frente al otro. En cambio, un simple té filtrante, de bolsita simplona color verde, fue la excusa perfecta. Al amparo de la madrugada, nos escurrimos hacia la cocina y entre demandas y negativas, jalones y empujones; las caricias de nuestros labios coronaron un encuentro postergado.
La iniciativa plantea repetirse pero el celo de las circunstancias podrían hacerlo imposible. Propongo un enunciado mejor: el celo de mi vergüenza y recato podrían terminar con esta aventura. Pongo fin entonces, advirtiendo que estoy completamente loca…
Desde ese sábado trato de colgar mis ansias. Y es que no sabes lo terrorífico que fue escuchar su voz mientras veía tu rostro. Te reposabas en la pantalla y al otro lado de la línea ella reía viendote también. Carajo, que no sé lo que estoy haciendo!!!!!!!!! Culpa siento de a pocos. Esto no es un juego, diría que cosa muy seria me ocurre y cosa muy sería prentendo hacer contigo.
Ya los consejos no bastan, no puedo escucharlos, simplemente no los entiendo. Yo quiero, pero no se puede. Eso te he dicho y eso es lo que justamente no quiero, que no se pueda. Pero no se puede! pero quiero, créeme que quiero. Y ahora?
E: ey ey ey, aguanta, esto es cosa sería…
P: no cometas ese error…
T: ay T. ni se te ocurra…
Y se me ocurre, no sabes lo que se me ocurre. Pero no!! pero es sí. No sabes cuánto lucho a diario cada vez que te veo; y quizá lo sabes por eso provocas, por eso incitas y yo rehúso cuando en realidad quiero rehusarme a la realidad. Realidad my dear, tu realidad me atormenta y sé que no la puedes ni quieres cambiar y yo más pasta de pecadora no quiero amasar…o sí?
Mes que no es julio, ni invierno, ni gotas de lluvia, ni amargo sabor café. Mes, que es no es julio y sin embargo siento ese frío que me hace sudar, y sin embargo respondo como dormida y como insana y sueño con tus latidos en mi frente. Mes que es no julio y es abril y es inicios de un año que no sé adivinar. Mes que no es julio y es abril y ayer fue marzo y marzo debería ser siempre. ¿Qué me pasa digo yo? Un día indiferente, un día sin ti y la muerte era ausente, cuando ahora lo es todo para mí. Me pasa que no te oigo como antes, me pasa que eres más que un quejido a distancia, me pasa que ahora te quiero y no se cuál es el remedio, no sé como matar.
Mes que no es julio y es hiriente como aquél. Hace frío, aquí adentro y sé llorar sin lágrimas y esperar sin esperanzas. Mes que no es julio y no es nada, se ha detenido el tiempo y muero sin saber. Abril, ahora lo sé, no caen gotas, ni hojas, ni nevadas. No caen carcajadas, ni llantos, ni llamadas. Abril, ahora lo sé y a distancia, tras de ese ventana, te digo que te quiero y sin embargo, no pasa nada. Tras de esa ventana me dices lo mismo y no pasa nada; ¿ya ves? Abril, ahora lo sé, no es julio, ni marzo, ni cigarros, ni campanas, ni amargo sabor café. Es Noviembre, quizá, es enero, no, solo abril y nada más.
Déjame en paz en esa avenida donde me encontraste. Libérame, así de simple, y deja que mis oscuras golondrinas sean aves de rapaz en mi memoria. Déjame, hombre, déjame, sola como me encontraste. No vengas con tus historias, tus preguntas, tus soluciones, tus respuestas a media noche y salidas a escondidas. Déjame seguir soñando con tu espalda desnuda y tus brazos ahorcando mi cuello. Déjame, porque mientras ella sigue contigo, yo ando tras mis noches con un vaso de vino en la mano y un cigarro en el cenicero de mi boca descubierta.
Estaré esperando, no ves? que me digas que sigues preguntando, mientras yo sigo respondiendo lo que no quiero. Espero, pero nunca más. Déjame así de simple, que no me basta con tus horas y mis años, tus milenios y mis pocos años. Que es nada al fin y al cabo. Solo déjame en la misma aurora con neblina, en la calle de mis recuerdos perdida entre sonrisa y llanto. Solo déjame seguir soñando con tus besos en boca de otra. Déjame, así de simple, dormida en tu pecho. Esta noche, solo esta noche nada más y pregunta que yo seguiré respondiendo lo que tú sabes, lo que no quiero decir.